Si te digo que SI, te estoy mintiendo.
Pero, Si te digo que NO, también lo estoy haciendo.
Entonces analicemos de esta manera.
La fortuna y el ser
millonario, visto desde un punto de vista inmaterial y espiritual, puede ser
aquello que te llene tus vacíos más simples, con lo cual te puedas sentir a
gusto sin necesitar nada sino apreciar lo que ya tienes. Pero con respecto a
los abogados, siendo los sujetos sobre los cuales hablaremos, pueden entender
la fortuna más allá del ámbito espiritual, sin embargo, no se puede negar, que
algunos profesionales del derecho, tienen sueños espirituales, cuyo propósito es
hacer millonario el ser y no el tener. Por ejemplo: Aquel abogado que sueña con
ser profesor e impartir clases en las mejores universidades del país y el
mundo, el que tiene como objetivo ser defensor de causas justas y consumir su
existencia luchando contra el sistema opresor, aquel también que sueña con ser
un funcionario público incólume e incorruptible. Para ellos quizás ser
millonario, radica en cumplir sus deseos filantrópicos, intelectuales y
sociales. El solo poder cumplirlos los hace millonarios.
Pero ¿y los que si
quieren ser millonarios desde el punto de vista superficial, material y banal?
Quizás el hecho de
encontrarme en una posición intermedia entre ambas aceptaciones del concepto “millonario”,
me hace opinar que Si, si se puede llegar a ser millonario. Nadie dice que no
encontraras “tu caso millonario”, a todos les pasa alguna vez. Digamos que yo aún
lo espero paciente y tranquilamente. Quizás esa es la clave.
El famoso caso millonario
puede llegar, también puedes llegar a ganar una bonificación por honorarios por
1.000.000$ o quizás lograr obtener un trabajo donde ese pago, sea mensual o
anual, nadie dice que nunca vaya a pasar. Pero ¿y cuando pasara? Pues allí la
importancia de esperar paciente y tranquilamente, por supuesto, ese caso no
llegara a la puerta de tu casa o tu escritorio jurídico. Tu lo debes buscar, ¿cómo?
Haciendo lo que sabes hacer o estas aprendiendo a hacer, ¿Qué? Ser abogado y
por supuesto tener suerte. En estos casos de fortuna sorpresiva y abundante, siempre
juega un papel importante la suerte. Mantenerte en el ring o el campo de juego,
haciendo lo que sabes hacer y siempre atinando a buenos clientes y buenos
trabajos. Ya que si solo tienes en tu circulo a clientes “mala paga” o cada
trabajo que realizas como abogado, son un atentado contra el derecho,
entonces dudo demasiado, se te acerque
alguien confiando en ti para darte el ticket ganador de la lotería. Es cuestión
de paciencia, resistencia, perseverancia y otra vez paciencia con suerte, es
que es así, por qué ¿cuándo llega? Quizás llega al terminar de leer este párrafo
o quizás llega en 1 año, quizás llego cuando apenas te graduaste o quizás llegara
en 30 años. Esto es así. Lo importante es que cuando llegue sepas verlo frente
a ti, aprovecharlo y sacarle el mayor jugo posible para vivir después una vida
llena de buenas casas, carros deportivos, la mejor ropa, viajes alrededor del
mundo y no preocuparte más por cual es el monto de la cuenta del restaurante.
Pero… ¿y si no llega?
Es una realidad también,
pero pocas veces ocurre, si en verdad decidimos adoptar el ejercicio del
derecho como parte de nuestra vida hasta el final de ella. Pero se puede creer
ser el mejor, pero que nunca te llamen, se puede creer ser el abogado más audaz
en el derecho y perder todos los juicios o incluso obtener buenos pagos de los
clientes y no saberlo administrar para perderlo de la noche a la mañana. Ante eso,
toca entrar en una profunda revisión y tratar de volver a entrar por el camino
del abogado perseverante y real, que ni las gana ni las pierde todas. Que cada
dia lucha contra si mismo para ser mejor, que innova en su forma de hacer
publicidad a traves de los nuevos medios digitales disponibles, para asi
encontrar clientes y dentro de ellos encontrar a los mejores para tener como
norte ofrecer el mejor de los servicios legales, sin estafar ni dañar a nadie.
Entonces, ¿se puede ser
millonario como abogado? ya creo que sabes la respuesta.
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